CUBA

Teatro de la Luna
DELIRIO HABANERO


Teatro de La Luna se funda en el año 1997, recogiendo la experiencia del director y actores en anteriores compañías y medios artísticos y convirtiéndose rápidamente en aglutinador de un talento joven de innegable relevancia en el panorama del teatro contemporáneo cubano. Así logró en muy breve tiempo crear un numeroso público que lo sigue invariablemente en sus presentaciones y temporadas.

Explorando el camino de lo musical, lo coreográfico, el canto y la connotación psicológica de la indumentaria teatral a través de su color y factura; Teatro de La Luna hace evidente hincapié en el trabajo actoral como centro de su discurso escénico realizando un riguroso proceso en la creación de los roles por parte los actores; lo que se ha convertido en un rasgo identificativo en la trayectoria del grupo. Hay, dentro de un marcado sentido de colectividad, un notable desarrollo y destaque de figuras, cuyo desempeño también sigue ya su público.

La compañía ha priorizado la dramaturgia nacional y la obra del gran dramaturgo cubano Virgilio Piñera. Tienen en su repertorio activo las siguientes puestas en escena: “La Boda”, “Electra Garrigó”, “Los Siervos” y “El Album”, todas de Virgilio Piñera; “El Enano en la Botella” y “Santa Cecilia”, ambas de Abilio Estévez; “Seis Personajes en Busca de un Autor” de Luigi Pirandello; “Delirio Habanero” de Alberto Pedro.

Premios:

Premio Avellaneda de puesta en escena (a Raúl Martín. Festival Nac. De Teatro en Camagüey. 2006

-Premio Avellaneda de actuación masculina (a Mario Guerra. Idem)

-Premio Avellaneda de actuación femenina (a Laura de la Uz. Idem)

-Premio Avellaneda de actuación femenina (a Amarilys Núñez. Idem)

-Premio Florencio Escudero –UNEAC- de actuación masculina(a Mario Guerra. Idem)

-Premio Florencio Escudero
–UNEAC- de actuación femenina (a Laura de la Uz “ )

-Premio Caricato de actuación femenina (a Laura de la Uz. UNEAC. 2007)

-Premio Villanueva a la puesta en escena como uno de los mejores espectáculos de 2006. (Crítica Especializada. 2007)

Ficha artístico - técnica
Autor : Alberto Pedro
Música : Arreglos ejecutados por Rafael Guzmán
Director : Raúl Martín
Diseños de vestuario y escenografía y luces: Raúl Martín
Producción: Manuel Quintans
Asistencia de Dirección: Yanko Marrero, Rayssel Cruz y Carolina
Balmaseda
Asesoría teatral: Bárbara Domínguez
Asesoría siquiátrica: Dalia Cañizares
Duración: 1:30 horas

Críticas

El punto fuerte del espectáculo son las actuaciones. Laura de la Uz, Mario Guerra y Amarilys Núñez protagonizan un inteligente y desgarrado duelo. De la Uz le saca mucho partido a un personaje hecho a la medida de sus posibilidades histriónicas. Canta con técnica y sentimiento, y se luce también en los momentos dramáticos. Guerra creó una creíble y gráfica cadena de acciones. Además, es apreciable su aproximación y estudio de referentes reales aquejados por la megalomanía, cosa esta que le rindió muy buenos dividendos. Intensidad dramática y minuciosidad distinguen su faena. Amarilys Núñez afrontó el doble riesgo de asumir a un loco y a un hombre. Pese a las dificultades que este doble desdoblamiento entraña, la actriz salió por la puerta ancha. Minuciosidad y sutileza son constantes en su labor.
Osvaldo Cano. Diario “Juventud Rebelde” 27/ 6/ 2006

(…) Martín enfatiza el carácter musical del texto, lo cual se torna coherente pues se trata de la evocación de dos grandes figuras de la música cubana: el Benny y Celia. La sonoridad que se adiciona no altera los presupuestos dramáticos de la obra y agrega espectacularidad (…) Teatro de La Luna reverdece una obra que apunta a valores fundamentales de nuestra educación sentimental. Nos recuerda que con ritmo y belleza también se puede generar la reflexión.
Amado del Pino. Diario “Granma” (16/ 6/ 2006)

Raúl Martín (…) recombina los elementos de esta obra, en un juego de nostalgia y realidad teatral que le devuelve a su grupo el aire de los mejores momentos que ya pudimos aplaudirle. Sin más elementos que los necesarios (…) y confiando en tres actores que muestran diversos estados de plenitud, su Delirio Habanero es un homenaje potente a Alberto Pedro y a una cultura de lo cubano (…) con la cual se confabula el público a lo largo de la representación, para acabar en una ovación tan estruendosa como merecida. (…) Una obra que sin concesiones cuenta de nuestras angustias y breves alegrías, y que nos recuerda que la música es, para el cubano, una forma esencial de la Nostalgia.
Norge Espinosa Mendoza. Publicación “Entretelones” (Julio-agosto de 2006
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