Nuevamente
la ciudad de Panamá fue escenario de la fiesta del teatro
y de la danza del mundo con la celebración de la segunda
edición del Festival Internacional de Artes Escénicas,
realizado del 29 de marzo al 4 de abril pasado, un evento bienal
independiente que tuvo como sede principal el Teatro Nacional,
además de plazas y espacios alternativos del Casco Antiguo
de la urbe.

Una programación compuesta en su sección principal
por seis espectáculos internacionales, calificada en general
de entre buena y muy buena por público y conocedores, mantuvo
un flujo fluctuante pero constante de espectadores circulando
hacia nuestro principal espacio escénico, en donde día
con día pudieron ponerse en contacto con las más
recientes tendencias, recursos y temáticas que inquietan
y ocupan a los artistas contemporáneos, especialmente de
Iberoamérica.
Las puestas teatrales ofrecidas fueron Dos hermanas, del conocido
Teatro Petra de Colombia, escrita y dirigida por Fabio Rubiano,
un montaje divertido e inteligente alrededor de la traición
filial y sexual, de un ritmo y de una precisión envidiables,
llevado de la mano por muy logradas y sincronizadas actuaciones
y Sor María lo explica todo para usted, una comedia negra
de Christopher Durang, dirigida por Alejandro Trejo para el grupo
Un mundo teatro, de Chile, un terrible alegato contra la intolerancia
y crueldad de las enseñanzas religiosas en los colegios,
que con su contundencia y buen hacer escénico creó
en el público una mezcla de complicidad, satisfacción,
incomodidad y rechazo, incluída la levantada y salida de
algunos.
También se pudo ver una empática pieza argentina,
cautivadora por sus actuaciones, agudeza verbal y canciones, La
amante de Baudelaire vestida de terciopelo, de Fernanda García
Lao a partir de textos del poeta francés, actuada y dirigida
por ella y Gabriela Luján, una tragicomedia musical envuelta
en una atmósfera decadente y retro en la que la inestable
cantante venida a menos y al borde del suicidio encuentra en una
pragmática mujercita corriente a su salvadora y guía;
y en un registro más épico, el clásico griego
Antígona contemporaneizado por el autor peruano José
Watanabe, en versión del Teatro del Mar de México
dirigido por Miguel Angel Rivera, en donde el monólogo
es repartido en cuatro personajes supervivientes de una guerra
total, y reafirma la vigencia de su discurso en contra de la injusticia
de los poderosos, envuelto efectivamente en impactantes recursos
visuales y sustentado por un riguroso plantel actoral.
En danza ofrecieron sus propuestas las compañías,
Yoshua Cienfuegos de España, con Purgatorio, un viaje hacia
un sub o supramundo oscuro y surreal inspirado en la iconografía
de El jardín de las delicias, de El Bosco, que aunque estéticamente
valioso y logrado se disfruta en el plano cerebral y visual, pero
no logra conmover; mientras que por el contrario, en un plano
más visceral y de sensaciones funcionó Impropio,
de 4 Pelos / Losdenmedium, de Costa Rica, dirigida por Jimmy Ortiz,
en torno a una pareja de excluidos por diferentes, que luchan
por ser aceptados como ellos mismos, mientras que los músicos
y un enfebrecido y déspota narrador ininteligible los acosan.
Un ejercicio de danza-teatro que resultó lo más
innovador de la muestra.
El FAE incluyó entre sus nuevas ofertas para esta edición
un espacio para espectáculos alternativos y experimentales
gratuitos para el público, La Casona de las Brujas, que
resultó la sede de las presentaciones panameñas,
compuestas por el unipersonal Mudo quiere ser diablo del grupo
Oveja Negra, actuado y dirigido por su fundadora, Ileana Solís,
en el que la actriz demostró sus capacidades histriónicas
encarnando diversos personajes propios de la fauna nativa, ante
espectadores mayoritariamente jóvenes; y el performance
Madre Tierra, realizado por la bailarina y coreógrafa Vielka
Chu con el grupo Yanza Danza y que incluyó bailarines,
malabaristas, músicos, tirafuegos y danza aérea,
una propuesta de búsqueda que llevó al público
desde el interior del local a la calle para concluir en la contigua
Plaza Herrera.
Otra novedad fue la actividad dominical vespertina realizada en
la Plaza Catedral, también en el Casco Antiguo, en la que,
tras iniciar con un pasacalles, se presentaron los grupos Circleta
de Argentina, Circofrénico de Brasil y Panamá, y
Massa Divo de México, que animaron y divirtieron a la gente
del barrio y visitantes con teatro de calle, malabaristas, zanqueros,
músicos y tirafuegos.
El intercambio y lo pedagógico también tuvieron
un lugar especial por medio de los conversatorios desarrollados
con los grupos teatrales invitados y artistas del medio, al día
siguiente de sus funciones, realizados en el Teatro La Quadra
y la Casa Góngora; y los talleres, de Voz por la teatrista
y especialista panameña Mariela Aragón, y de Actuación,
a cargo de los actores y actrices del Teatro del Mar, de México,
también en La Quadra, lo mismo que las clases maestras
abiertas que ofrecieron las compañías de danza española
y costarricense, respectivamente, en la Academia Steps. Todos
los eventos formativos contaron con un buen número de interesados,
especialmente los de danza.
Esta segunda edición del FAE lo comienza a consolidar como
uno de los grandes eventos culturales con que cuenta Panamá,
y tiene el potencial suficiente para llamar la atención
progresiva de artistas, especialistas y turistas culturales a
nivel continental, lo que podría repercutir en ganancias
paulatinas para distintos sectores económicos del país,
al tiempo que permite la creación de un público
mayor y más exigente y con mayor criterio en cuanto al
disfrute del arte escénico.
Además, puede convertirse también en una efectiva
herramienta para apuntalar el desarrollo y la puesta al día
de las artes escénicas panameñas, ya que la danza
y especialmente el teatro vienen a ser las disciplinas artísticas
menos desarrolladas en el país en términos de calidad
estética, contenidos y búsquedas, elementos que
precisamente urge reforzar.
El II Festival Internacional de Artes Escénicas –
Panamá 2006 fue una producción de la Fundación
pro Artes Escénicas y Audiovisuales (Fundación FAE),
contando con los auspicios principales del Instituto de Cultura,
la Oficina del Casco Antiguo, el GECU de la Universidad de Panamá
y las Embajadas de España, México, Colombia y Chile,
y la colaboración de la Asociación Teatral Tablas.
El equipo de trabajo estuvo conformado por un grupo de artistas
y amantes de las artes como Rosario Barrera, Caridad García,
Martín Porto, César Robles, Natalie Medina, Xochitl
Avalos, Jorge Conte, Abdiel Tapia, Milvia Martínez, Lelis
Reyes, Elmir Fadul, Jaime Newball, Renán Fernández,
Pilar Moreno, Carlos Murillo, Marisol Collazo, entre otros. La
próxima edición del FAE está prevista para
verano del 2008, pero en el camino seguirán realizando
eventos de perfil nacional e internacional para mantenerse activos
y presentes en la atención de la comunidad.